Trasplante capilar sin afeitar

Los trasplantes capilares sin afeitar son procedimientos que se realizan sin afeitar el cabello en lo absoluto o con un afeitado limitado que permite camuflar el cabello restante. Estos métodos tienden a ser los favoritos en mujeres y hombres de cabello largo, o personas que tienen razones sociales para no querer afeitarse durante un procedimiento de trasplante capilar.

 

Sin embargo, a menudo existe un desajuste entre la percepción que tienen los pacientes de un trasplante capilar sin afeitar y el tratamiento real que ofrecen las clínicas, por lo que nos gustaría explicar cada uno de los procedimientos a los que se hace referencia cuando se habla de trasplante capilar sin afeitar.

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Tradicionalmente, el cabello se afeita durante el procedimiento de trasplante capilar, esto no porque a los pacientes les guste afeitarse, sino porque es una necesidad técnica para garantizar una eficacia óptima y el éxito del procedimiento. Lo primero que debe saber un paciente cuando pide un procedimiento sin afeitar es que hay que hacer ciertas concesiones a cambio de tener el lujo de no afeitarse durante un procedimiento de trasplante capilar. Cuando las clínicas comercializan los trasplantes capilares sin afeitar, se crea una falsa percepción, como si se hubiera descubierto una nueva técnica que nos permite realizar un trasplante capilar sin afeitar y sin ningún tipo de desventaja. Teniendo esto en cuenta, es crucial que cada paciente entienda las opciones sin afeitar que tiene a su disposición y que conozca las desventajas asociadas a estas opciones. En algunos casos, puede haber una opción de trasplante capilar sin afeitar con pocas o ninguna desventaja asociada, mientras que en otros casos las desventajas pueden ser demasiado grandes para justificar la elección de una opción como esta.

 

Cuando se habla de afeitarse o no afeitarse durante un trasplante capilar, afeitar la zona donante y afeitar la zona receptora son procedimientos de los que se debe hablar por separado.

 

1- Zona donante no afeitada: Cuando se habla de afeitar la zona donante para la fase de extracción de injertos, hay una gran diferencia entre FUT y FUE. La FUT no requiere el afeitado de la zona donante e incluso cuando se afeita la zona de la tira donante, dicha tira se retira posteriormente durante el procedimiento, por lo que no queda ninguna zona afeitada. Por otro lado, es una necesidad técnica afeitar la zona donante en el método FUE. El método de extracción de injertos con la herramienta punch es imposible cuando hay un trozo largo de cabello unido a la unidad folicular. La maniobra de rotación y penetración no puede realizarse sin cortar el cabello largo, el cabello sin afeitar bloquea la visión del punto de entrada del pelo en la piel, lo cual es crucial para la correcta alineación del punzón quirúrgico y la unidad folicular. Un intento de realizar el método FUE sin antes afeitar la zona donante, no sólo acabaría cortando estos cabellos y finalmente afeitándolos todos, sino que también generaría una gran cantidad de daños en la zona donante y a la pérdida de cabellos debido a la alteración de la visión de los puntos de entrada del folículo piloso. En un intento de evitar o limitar el afeitado de la zona donante durante los procedimientos FUE, se han introducido tres métodos principales.
 

A. Afeitado de una o dos macro-tiras: Se puede afeitar una zona en forma de ventana dentro de la zona donante si el cabello es lo suficientemente largo, como en el caso de las mujeres. Con este método se puede utilizar entre el 30 y el 50% de la zona donante. Alternativamente, se pueden afeitar dos tiras de 2 a 3 cm de altura cada una, en forma de cruce de cebra. Con este método se podría utilizar del 30 al 50% de la zona donante. Este método podría ser utilizado en cabello medianamente largo. que nos permitiría camuflar el afeitado de la ventana mayor. Con estos métodos, las extracciones deben concentrarse en las zonas afeitadas visibles, lo cual significa que habrá un gradiente en la densidad entre las zonas afeitadas visibles y las no afeitadas. Esto podría ser notorio si en un futuro el cabello se afeitara o se llevara muy corto. La limitación principal es que sólo se puede utilizar entre el 30 y el 50% de la capacidad de la zona donante. Este método es nuestra opción recomendada para los pacientes que quieren limitar el afeitado de la zona donante.

 

B. Afeitado de muchas micro-tiras: Se podrían afeitar muchas microtiras de 1 a 2 mm dentro de la zona donante. En teoría, se podría utilizar entre el 30 y el 50% de la zona donante con este método, sin embargo, el cabello que rodean las zonas de escisión seguirían impidiendo la visualización de la zona donante, y seguirían enredándose con el punzón quirúrgico y disminuirían la agilidad y el rendimiento del procedimiento, aumentando el daño de la zona donante y el desperdicio de valiosos de la misma. No recomendamos esta técnica.

 

C. Utilización de un punzón dentado o sin filo: Recientemente, se han introducido instrumentos especiales para permitir la FUE sin afeitado. Sin embargo, no los consideramos una opción recomendable debido a que no afeitar la zona traerá como consecuencia mala visibilidad de la zona donante, enredo del cabello con los instrumentos, aumento de daño a la zona donante, desperdicio de cabello, y ralentización del procedimiento.
 

2. Zona receptora no afeitada: La zona receptora se afeita durante un procedimiento de trasplante capilar para permitir una mejor visibilidad en el área. Aunque no es una necesidad técnica, intentar realizar incisiones en esta zona y trasplantar dentro en una zona sin afeitar conlleva algunas desventajas importantes. Pasar por alto algunos de los puntos vacíos, dar menos densidad, dañar el cabello existente al no poder evitar las raíces de estos folículos, cometer errores de ángulo y dirección, provocar múltiples intentos de colocación de injertos y dañar estos injertos, que el cabello se peguen a los injertos colocados, que el cabello sea empujado dentro de las incisiones en la zona receptora, provocar cansancio en quienes colocan, dificultades para el lavado y el manejo de la zona receptora en el postoperatorio, son los principales problemas. Estos problemas aumentan cuando hay cabello difusamente delgado. Una excepción podrían ser los pacientes con una zona receptora totalmente calva y con cabello previamente trasplantado; en estos casos la mayor parte de la zona receptora está desprovista de cabellos miniatura, el cabello trasplantado es grueso y se distingue claramente del resto de la zona, por lo que el trasplante sin afeitar la zona receptora no resulta tan difícil como el trasplante en entre cabello delgado por naturaleza.

 

En cualquier caso, la cirugía de restauración capilar es una ardua batalla contra la calvicie, que implica maniobras quirúrgicas muy sofisticadas y laboriosas. La calidad, el rendimiento y el tiempo son los parámetros más importantes que hay que controlar y hay que hacer todo lo posible por optimizar estos parámetros para aumentar las posibilidades de éxito. Los trasplantes capilares sin afeitar son opciones valiosas para los pacientes cuyo estilo de pelo o de vida no considera conveniente un afeitado total, sin embargo, conocer a detalle el método real que se ofrece y las desventajas asociadas, es crucial para el cumplimiento de las expectativas.

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